TC Helicon GoXLR: Review

Hace ya un par de meses que uso el GoXLR de TC Helicon y, en este artículo, os comentaré mi experiencia con él.

En primer lugar ¿Qué es el GoXLR? Pues la definición corta sería: Una controladora de sonido. Pero lo cierto es que se quedaría demasiado “corto”.

El GoXLR es una mesa de mezclas, controladora de sonido, un preamp, varias tarjetas de sonido virtuales, además de un modulador de voz, sampleador y, en definitiva, una pieza de hardware que nos puede hacer los directos más divertidos y, sobre todo, más sencillos.

En el siguiente vídeo podréis ver su unboxing y cómo se configura en Windows con su propia App.

Al conectar el GoXLR en vuestro ordenador, os instalará varias tarjetas de sonido virtuales. A ellas podréis dirigir desde Windows lo que más interese.

Por ejemplo, podréis poner el canal de Chat para Discord, el de música para el reproductor de Windows y el juego para el sonido de vuestro juego.

La primera pega que le veo es que “sólo” nos dan 4 faders, cuando podríamos usar varios más, con todas las opciones tanto físicas como virtuales que nos aporta. Pero al final, puedes apañarte con ellas. No es tan grave.

Otro punto negativo que le veo es que no tiene botón de encendido. No se puede apagar si no lo desconectas de la corriente. Lo más cercano es activar el perfil “Sleep”, donde apagará todas las luces y silenciará todas las entradas y salidas.

Y por acabar con los puntos flojos, destacar que el GoXLR se convierte en un cacharro inservible si no lo tienes conectado a un ordenador. Es decir, una mesa de mezclas USB, puede usarse independientemente de su conexión al PC para mezclar sonido, mientras que, sin la App de GoXLR y su conexión con el PC, no sirve para nada. Por otro lado, que gran parte de la potencia resida en la App es positivo, ya que seguirá mejorando sin tener que cambiar de hardware siempre y cuando TC Helicon siga trabajando en él.

Uno de las bondades más interesantes del GoXLR es la entrada XLR para micrófono, con posibilidad de alimentación Phantom y con un preamp, además de puerta de ruido, compresor y ecualizador, con lo que, de salida del GoXLR, podemos conseguir un sonido de micrófono bastante profesional, directamente con sólo un dispositivo.

Por otro lado, nos permite enrutar las entradas y salidas tanto físicas como virtuales de forma que podemos elegir qué queremos escuchar o emitir en cada caso.

Hasta aquí, la versión mini y la completa son exactamente lo mismo.

Las diferencias vienen, a parte de los faders motorizados de la versión completa, en el panel derecho, con el modulador y sus presets, y el sampler con la posibilidad de grabar sonidos en directo, utilizando incluso los efectos del modulador, y utilizarlos a posteriori con otros fines. Al fin y al cabo, estos samples, se quedan guardados en tu ordenador y puedes utilizar los archivos de sonido a tu antojo.

Para finalizar, recordaos que también tiene compatibilidad con el Stream Deck de ElGato, que nos permitirá asignar teclas en éste para cambiar los perfiles del GoXLR.

Resumen y experiencia

Como os he comentado, llevo ya un par de meses utilizándolo. Al principio me costó pillarle el punto al sonido de micrófono que quería sacar, ya que utilizaba más filtros en OBS y capas como el VoiceMod o el supresor de sonido de Nvidia Broadcast. Pero cuando me di cuenta cómo lo quería utilizar, realmente quedé satisfecho del resultado. Bueno, nunca se está satisfecho al 100%, pero al menos, bastante satisfecho.

También me ha dado algún problema de sonido que, como he apuntado antes, va más por mala configuración por mi parte, que por fallo del propio conjunto de hardware/software.

Lo más molesto para mí quizá reside en la falta de un botón de encendido. Muchas veces me marcho y me dejo puesto un perfil normal. Tengo que volver a encender el ordenador, cambiar el perfil, y volver a apagar. Y es más, cuando lo dejas en Sleep, la alimentación phantom sigue pasando al micro. Algo que no me gusta demasiado.

Pero se soluciona también desconectando del cable de corriente, o conectando éste a una regleta con interruptor, donde no haya nada importante que pueda necesitar la corriente (como la torre del ordenador).

En definitiva, estoy muy satisfecho con el producto. Iba a adquirir la versión mini, pero por un cúmulo de circunstancias, pillé la completa y no me arrepiento en absoluto. Los momentos en los directos con el sampler y los efectos de voz ya han valido la pena.

Pero también es cierto que no es un dispositivo para todo el mundo. Es caro, aunque vale su precio, pero no todo el mundo se puede permitir esa inversión y rentabilizarla.

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