South of Midnight Review
8 mayo, 2025South of Midnight ha sido una de las sorpresas de este año que nos trae una historia fresca y divertida.
El juego está basado en el folclore sureño de Estados Unidos. Nos pone en la piel de Hazel, una adolescente que, ante la llegada de un temporal, y mientras ayuda a empacar para poner las cosas a punto para el mismo, tiene una discusión con su madre.
La riada arrastra la casa donde viven Hazel y su madre, y nuestra protagonista trata de correr todo lo posible por alcanzarla.
Al no serle posible, acude a su abuela, donde se encontrará con una magia ancestral, que pondrá en marcha la rueda de los acontecimientos del juego.
Como una fábula, la historia del juego se va desarrollando por capítulos y todo envuelto en magia.
Al conectar con esta magia, Hazel empieza a ver recuerdos de anteriores personas que poseyeron este don, así como espectros que han aparecido donde un evento que generase un gran pesar ha sucedido.
Esta magia es la que nos dará las habilidades de nuestra protagonista. Habilidades que iremos descubriendo a lo largo del juego, así como mejorando paulatinamente.
El combate con los espectros, al principio puede parecer un poco soso, pero conforme vamos adquiriendo y mejorando nuevas habilidades, se va volviendo más interesante.
El diseño artístico me parece una maravilla. Tanto visual, como sonoro.
En el apartado visual nos encontramos unos personajes que parecen muñecos y que, aunque podemos desactivar la opción para el gameplay, al tener el efecto stop motion da una sensación de muñecos animados con esta técnica que esa sensación de fábula.
El diseño de personajes y escenarios está genial, mostrando una excelente ambientación y un mapeado plagado de recovecos donde podremos encontrar “pelusas” que son lo que nos permitirá mejorar las habilidades. Algo que fomenta enormemente la exploración.
Si bien es un juego bastante lineal, no se nota como algo negativo, puesto que no hace más que fortalecer la sensación de premura que te pide la historia.
No es excesivamente largo. En mi caso, explorando y dando muchas vueltas, me ha durado unas 14 horas. Algo que se agradece puesto que, en los cambios de mecánicas, combates e historias, no encontramos que se haga pesado en ningún momento y, estirar el chicle para sacar unas horas más de juego, probablemente perjudicaría la sensación general del juego.
A lo largo de la trama nos iremos encontrando unas subtramas que contarán historias de los habitantes de la zona que desataron la invasión de espectros en dichas áreas. Hazel irá reparando estos nudos malignos, mientras irá descubriendo qué sucedió.
Al final de cada zona, nos encontraremos con un jefe final con unas mecánicas propias con el que desterraremos el mal de forma definitiva.
Estas subtramas son realmente duras. Dibujan algunas bajezas humanas que, probablemente, en una época pasada fuesen más habituales de lo que nos gustaría admitir.
Algunas de ellas tendrán que ver personalmente con Hazel y su familia, descubriendo cosas del pasado de la misma que permanecían ocultas.
También irá descubriendo cosas de su propia madre ya que, en primera instancia, encontrarla seguirá siendo la principal prioridad de nuestra protagonista.
Los personajes que nos iremos encontrando son muy interesantes y bien construidos. Algunos con mucho carisma y que, al interaccionar con Hazel, nos darán momentos geniales.
En el apartado jugable,, la movilidad se siente genial, más típico de un sistema de plataformas. Podremos correr por las paredes, trepar, dobles saltos, impulsos, engancharnos… dándonos una sensación de frenetismo cada vez que nos desplazamos con nuestra protagonista.
Las mecánicas se van presentando paulatinamente y no llegan a agobiar. Siempre encontraremos un punto en el que dar uso a alguna de ellas y luego, en los combates, podremos usarlas también.
Si no te gustan los combates o las persecuciones “plataformeras”, tienes la opción de deshabilitarlas en el menú.
Otro apartado a destacar es lo maravillosa que es la banda sonora. Tirando de esas raíces sureñas, nos encontramos canciones con tintes de blues, de jazz, de big band… y de hecho, en algunas partes, la letra misma nos irá cantando la historia que hemos descubierto, mientras nos aproximamos al final del área.
Acompaña a la perfección a la historia y colabora, junto al apartado visual, a dotar la historia de una ambientación perfecta.
El sistema capitular ayuda a ordenar de forma clara las partes de la historia. Nos anima a tomar una pausa cuando termina uno o nos deja claro dónde tenemos que volver si queremos platinear el juego, recogiendo los objetos y coleccionables que nos podemos encontrar en los distintos escenarios.
El juego, además, se juega genial en la Steam Deck y como comentaba, su sistema capitular puede hacerlo perfecto para echar un rato desde la cama antes de acabar el día.
También está incluido en Game Pass, por lo que si quieres animarte a echarle un vistazo, puedes hacerlo con la plataforma de Microsoft.
Podéis ver mi experiencia en el juego en la siguiente playlist.


